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Pino. Se utilizan de él las yemas, las hojas y ramas jóvenes. Principios activos: (Vad). Yemas: aceite esencial, resinas, principio amargo. Corteza: Esencia rica en pineno; trementina, esencia de trementina; alquitrán o brea vegetal, rica en fenoles y ésteres; celulosa, metilcelulosa. Hojas: Flavonoides, vitamina C. Acción farmacológica: La esencia es responsable de su acción antiséptica, expectorante, diurética uricosúrica, acciones reforzadas por la brea vegetal, y rubefaciente. Indicaciones: Afecciones de los bronquios, gripe, sinusitis, faringitis, bronquitis, asma; reumatismo, en uso interno y externo; gota, heridas, algunas dermatosis. Debe usarse con precaución en la insuficiencia renal. La esencia puede producir reacciones alérgicas tanto en uso interno como externo, sobre todo en niños (Broncoespasmo). La inhalación excesiva puede producir excitación nerviosa y aumento de la tensión arterial. Resina del pino: (Texto del padre Lucio). Contiene aceite esencial, glucósidos y vitamina C. Propiedades: Excitante, rubefaciente, expectorante, antiséptica, balsámica, diurética. Olor fuerte y agradable. Juntamente con el Llantén y la miel, ayuda poderosamente a la curación de las heridas. Elixir floral: Es el remedio básico del sentimiento de culpa, del autorreproche; para los casos de melancolía y de obsesión. Actúa favorablemente en los casos de prostatitis en los hombres, y menstruación irregular en las mujeres